15 de febrero de 2010

LOS CONSPIRADORES DE SIEMPRE

cobos El vicepresidente Julio Cobos dio otro paso en su proceso de mutación de piel que terminará por convertirlo en candidato a presidente de la Unión Cívica Radical. El encuentro de legisladores radicales llevado a cabo en San Nicolás, desató la furia del gobierno que no dudó en utilizar una vez más la teoría del golpismo y la destitución.  Nadie que esté involucrado en un complot se reúne a la luz del día y en presencia del periodismo, pero el gobierno siempre prefiere tomar este atajo en lo que tal vez el matrimonio presidencial piense es su camino al martirio.

Por su parte, la asistencia de Cobos a San Nicolás también generó controversias entre el radicalismo y la Coalición Cívica. Elisa Carrió volvió a arremeter contra Cobos. A su vez, el vicepresidente opositor respondió a los cuestionamientos de la líder de la Coalición Cívica calificándola de “oportunista y especulativa”; y reveló que en la comisión Bicameral que trató la situación de Martín Redrado “obligó a Prat Gay a cambiar el voto para que no votara igual que yo”, disparó desde las páginas del diario mendocino Los Andes. Paradójicamente, el mismo argumento que utilizó por aquellos días el jefe de gabinete Aníbal Fernández para descalificar también a Elisa Carrió. Es más que claro que el Acuerdo Cívico y Social entró en terapia intensiva. Los radicales sueñan con volver al poder de la mano de Cobos, quien fue echado del partido de por vida; mientras que Carrió no le perdona su alianza con el kirchnerismo. Las posiciones parecen irreductibles, algo que sin lugar a dudas le conviene al kirchnerismo.

La situación de Cobos es insólita y cada vez son más las voces que sostienen que debe dejar el cargo, y convertirse en un opositor hecho y derecho. Pero el vice tiene muy claro que cada vez que desde su cargo fustiga al gobierno su imagen positiva sube, por eso Cobos sigue en su cargo porque desde el llano su construcción política resultaría más trabajosa. Por estas horas se calcula si el vice no debería emitir su segundo “voto no positivo” para zanjar un posible empate en el debate para convalidar o rechazar el DNU que dio vida al Fondo del Bicentenario. Obviamente, el gobierno pondrá en práctica todos los medios de “convencimiento” sobre los senadores que están en duda porque una derrota, en el contexto actual, sería un revés difícil de digerir para el kirchnerismo que está desesperado por conseguir fondos de donde sea.

Como siempre, el gobierno está dispuesto a luchar como si se tratara de la última batalla; dejando de lado la posibilidad de transformar el DNU del Fondo del Bicentenario en un proyecto de ley como tímidamente propuso el senador oficialista Nicolás Fernández. Eso le daría un mayor margen de acción en ambas cámaras y le permitiría poner una cuña con los diputados de centro izquierda. Sin embargo, el gobierno está dispuesto a matar o morir en el intento; ignorando que la relación de fuerzas cambió desde el 28 de junio. De todos modos, hay que tener en cuenta que en el Senado los números siempre pueden cambiar sorpresivamente inclinándose hacia uno u otro lado. Allí, los ojos están puestos en los senadores pampeanos Carlos Verna y María Higonet. Al parecer las posiciones de la correntina Josefina Meabe y del neuquino Horacio Lores parecerían estar más claras. Pero hasta el momento de la votación nunca nada es seguro en el Senado.

En el gobierno hay quienes piensan que la Presidenta podría emprender un viaje para obligar a Cobos a reemplazarla al frente del Ejecutivo y evitar que presida el Senado. Sería la estrategia opuesta a la que se implementó en enero por temor a que Cobos convocara a sesiones extraordinarias mientras la Presidenta viajara a China. Un papelón si se tiene en cuenta que es el segundo comprador de productos argentinos. Las exportaciones a ese país alcanzaron en 2009 los U$S 3.504 millones y en la visita de estado se preveía firmar acuerdos para ampliar y remodelar las líneas de subtes y los ferrocarriles Belgrano y San Martín.

El oficialismo ya ha mostrado sus cartas en el caso de terminar derrotado en el Senado, responsabilizará a la oposición de trabar la posibilidad de la Argentina de endeudarse a tasas bajas y por consiguiente poner en peligro las inversiones en materia social. Además, en este contexto el kirchnerismo también culpará a la oposición del aumento de la inflación; que todo hace pensar que será un fenómeno que marcará el año en materia económica. “hay que dejar en claro que la oposición no nos quiere dejar gobernar”, declaró el senador Miguel Angel Pichetto y añadió que “la vocación que tienen es la de obstaculizar todo”. Kirchner busca el martirio. Volverá a hablar del 55, de Clarín, la oligarquía, los grupos concentrados, los noventa y todo el listado de enemigos del modelo cuya principal misión en conspirar contra el modelo establecido en el 2003.

El senador rionegrino refleja fielmente el pensamiento que impera en el matrimonio presidencial, que es un calco del análisis de la posición adoptada por el oficialismo con respecto a la Resolución 125. negociar es claudicar para el kirchnerismo y todas las batallas siempre son a matar o morir. Nada nuevo. En Olivos no entienden que la legitimidad popular también alcanza a la oposición y es ridículo pensar que votar en contra en el Senado sea una acción tendiente a desestabilizar a un gobierno. No se desestabiliza desde el Poder Legislativo cuando sesiona  a la luz del día y de cara a la sociedad, no por nada es el único poder que dejó de funcionar sistemáticamente en cada uno de los experimentos golpistas que padeció el país. El gobierno debe entender de una vez, que el Congreso ya no es más una escribanía donde diputados y senadores se habían transformado en “aprobadores seriales”. Para cualquier gobierno siempre es difícil comprender en qué momento el poder comienza a escurrirse. Carlos Menem incurrió en el mismo error cuando intentó la re reelección y cuando no se percató que el Plan de Convertibilidad se había agotado. Otro tanto sufrió Fernando De la Rúa cuando decidió aislarse de alianza que lo había llevado al poder, pero también decidió mantener la distancia con el radicalismo y mantener ciegamente la convertibilidad de la mano de un Domingo Cavallo recargado que llegó al gobierno con un 80 por ciento de imagen positiva y que al abandonar el ministerio de economía su carrera política se había hecho añicos.

El gobierno deberá negociar en serio porque corre el riesgo de afrontar una derrota, tal vez, más dolorosa que la de aquella noche que sepultó para siempre la 125 y llevó a Julio Cobos a lo más alto del firmamento político argentino.

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2 comentarios:

Martin:
Los de este gobierno son un desastre,pero algunas cosas buenas hacen,no puedo decir lo mismo de la oposicion conspirativa y ni hablemos de los llamados "MEDIOS INDEPENDIENTES" y ni digamos de la justicia ese NIDO de SERPIENTES ILUSTRADAS",todas estas personas lo unico que hacen desde sus lugares es defender sus interes y nada mas,que no me vengan con esto de que son los salvadores de la patria,por que NO ES CIERTO!!!

Martín: Esto no tiene nada que ver con el post pero lo dejo para que sea público:

Quiero agradecerte encarecidamente la solidaridad manifestada por tí respecto al fin de mi programa La Bloguera, que fue vecino del tuyo por un tiempo en Radio América.
La verdad es que "clavamos honda" (como dicen los chicos) desde que nos vimos y eso debe ser rescatado porque nos hace presumir que las diferencias políticas, aún por profundas que sean, no pueden impedir un trato civilizado y hasta afectuoso entre las personas. Entiendo por eso tu tristeza por el levantamiento de mi programa porque yo sentí algo parecido el último día de diciembre, cuando te despediste de la 1190.
Te mando un fuerte abrazo.

Gerardo Fernández

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