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8 de abril de 2012

BOUDOU: UNA DENUNCIA Y MUCHAS DUDAS

20120407183724_gabbi-7-4-12En su caótica conferencia de prensa, Amado Boudou hizo denuncias a diestra y siniestra. Embistió contra el estudio jurídico de Esteban "Bebe" Righi, Procurador General de la Nación, es decir el jefe de los fiscales y por lo tanto el superior del fiscal Carlos Rívolo, quien le pidió al juez Daniel Rafecas allanar el departamento propiedad del vicepresidente. Tal vez, en ello deba explicarse la embestida al ex Ministro del Interior de la efímera presidencia de Héctor J. Cámpora. Cargó contra el juez Daniel Rafecas, el fiscal, Héctor Magnetto, los periodistas a los que había convocado para que lo escuchen en su catártico monólogo. Además, Mauricio Macri, Hermes Binner y Daniel Scioli fueron otros blancos de la arremetida del vicepresidente. A los tres,  los relacionó con contrataciones directas a favor de la firma Boldt; que se ha convertido en el principal blanco de sus acusaciones. En ellas fue que incluyó sorpresivamente, aunque la embestida contra Righi también lo fue, al presidente de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi; que aspira a un nuevo mandato al frente de esa institución.

Amado Boudou lanzó sin anestesia que Gabbi había concurrido en dos ocasiones a su despacho del quinto piso del Ministerio de Economía en el mes de marzo del año pasado, el 3 y el 11 respectivamente. El vicepresidente explicó el motivo del encuentro: "Me dijo que el señor Tabanelli me iba a destruir, pero que le podía poner un número, que él se iba a encontrar con Tabanelli en Punta del Este y le podía entregar un número. Yo les dije que estas cuestiones de mafiosos las arreglaran en otro lado”. La saga revelada por Boudou siguió así: “El 11 de marzo de 2011 vino a verme otra vez; yo le dije que ni quería escucharlo ”.

Pasó más de un año y Amado Boudou ya no es ministro de economía, hoy es vicepresidente y recién ahora revela la historia que sorprendió a la City porteña. Hay un dato curioso. Los encuentros que reveló quedaron consignados en el Registro de Audiencias Públicas que depende de la Jefatura de Gabinete, pero no en las fechas que relató. Sin embargo, las reuniones fueron asentadas en fechas diferentes. La primera se habría producido el 1 de marzo de 2011 a las 10.30 horas y el motivo del encuentro fue "análisis del sector". Según el vice en esa reunión Gabbi le habría hecho el ofrecimiento de Tabanelli. La segunda, siempre según los registros oficiales, habría tenido lugar el día 10 a las 10.30 horas y quedó asentada como "reunión de trabajo y análisis sobre el sector". Es extraño que Boudou no haya revisado las fechas. Otra particularidad es que el sitio de Registro de Audiencias Públicas está caído desde el sábado pasado por la noche como le consta a este cronista. ¿Casualidad?

En su rocanbolesco monólogo de prensa el vicepresidente se autoincriminó en el delito de omisión de denuncia, debido a que no cumplió con la obligación que le cabe a todo funcionario público de denunciar un delito que llegue a su conocimiento. Amado Boudou debe explicar, si su relato es cierto, por qué no hizo la denuncia correspondiente. Además, algo que tampoco se entiende es por qué volvió a concederle audiencia a una persona que, según él, lo intentó coimear. Escuchando el relato del vicepresidente, al que le faltan no pocos detalles, uno bien podría pensar que se negó a poner el número que generosamente le ofrecía Tabanelli por intermedio de Gabbi. Este marchó a Punta del Este y le contó las novedades a su mandante que lo habría mandado otra vez a entrevistarse con quien iba a ser el compañero de formula de Cristina Fernández de Kirchner. Un mal pensado también podría imaginar que se habría entablado una suerte de negociación, que desde ya no habría llegado a buen puerto. Es obvio que el relato de Boudou adolece de las imprecisiones del resto de sus denuncias. Ahora si lo que denuncia fuera cierto hay otro dato que se podría inferir y es que evidentemente no fue lo suficientemente convincente para rechazar el ofrecimiento que, siempre según sus dichos, Gabbi le habría hecho llegar. En base a esto pueden abrirse una serie muy vasta de conjeturas. Cualquiera que rechaza una coima es lo suficientemente persuasivo para que su interlocutor no intente a volver a ponerse en contacto, pero según el mismo Boudou no fue lo que ocurrió en este caso. Gabbi volvió de Punta del Este, pidió una nueva audiencia que Amado le concedió y, siempre según su relato, volvió sobre el ofrecimiento de Tabanelli. Ahora, ¿por qué el hombre fuerte de Boldt habría entendido que era necesario “arreglar” con Boudou? Es algo que el vicepresidente tampoco explicó en su muy vaga denuncia. Es un extremo sencillo, si un empresario quiere coimear a funcionario público es porque de éste, que en este caso es Amado Boudou, depende una decisión que le conviene a quien ofrece el pago. ¿Cuál era esa decisión? El vicepresidente debió explicarla pero no lo hizo. Hasta ahora y así cómo está planteada la denuncia de Boudou suena poco creíble. Tampoco el vicepresidente anunció que fuera hacer la denuncia en la justicia, por eso que dicen “más vale tarde que nunca”; pero ni siquiera.

Por su parte, Adelmo Gabbi difundió un duro comunicado: “Ante la insólita imputación formulada contra mi persona por el Vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, en el sentido que realicé una gestión económica en favor del señor Tabanelli y la empresa Boldt, niego terminantemente que ello hubiese existido… declaro enfáticamente que tal imputación es notoriamente falsa, y además me resulta asombrosa….Dado que esta situación exige un debido esclarecimiento de los hechos, habré de formular las acciones judiciales más conducentes para ello, así como para resguardar mi nombre y honor, gravemente afectados”.

Ahora, Amado Boudou deberá explicar lo que calló durante más de un año.

5 de abril de 2012

MONOLOGO DE UN HOMBRE SOLO

boudou(5/4/2012) El vicepresidente Amado Boudou ensayó un extenso monólogo como respuesta al allanamiento ordenado por el juez Daniel Rafecas a un departamento de su propiedad que lo tiene alquilado a Fabián Carosso Donatiello. Allí, la policía encontró un recibo de expensas del agosto del año pasado pagado por Alejandro Vanderbroele, el actual hombre fuerte de la ex Ciccone.
El vicepresidente no ahorró calificativos hacia el juez, a quien acusó de tener "una agencia de noticias para los medios más poderosos". Además, dijo que "es un brutal ataque a las instituciones". Acusó al CEO del Grupo Clarín de ser un o de los principales referentes de las mafias del país y lo caracterizó como el El Padrino que está detrás de las acusaciones en su contra.
"No llevé adelante ninguna acción para favorecer a la empresa Ciccone. Lo único que hice fue remitir una nota en la que contesté que es política de nuestro gobierno cuidar las fuentes de trabajo", se defendió Boudou contra la principal acusación que pesa en su contra y se relaciona con la recomendación que hiciera a la AFIP para que el organismo le concediera a la ex Ciccone una moratoria extraordinaria.
El juez Rafecas ordenó el allanamiento al departamento propiedad del vicepresidente en el marco de la investigación por supuesto tráfico de influencias. No hizo más que eso pero desató la furia del vice. "Voy a explicar la sustancia del vodevil mediático que se ha armado con algunos periodistas que se hacen los James Bond", disparó y continuó: "Mi problema no es Ciccone, mi problema es Boldt". Algo que es una obviedad porque justamente Boudou está siendo investigado para determinar si Ciccone era de su preferencia. Sin embargo, la acusación más grave la hizo contra el presidente de la Bolsa de Comercio, cuando lo acusó de haberlo querido coimear.“Hay una persona que es el presidente de La Bolsa de la República Argentina, Adelmo Gabbi, que me pidió una entrevista el 3 de marzo del año 2011 y me expresó que estaba muy asustado por mí. Me dijo que Tabanelli me iba a destruir pero que yo podía arreglar, que lo único que tenia que hacer era poner un número. El se iba a Punta del Este y lo iba a ver a Tabanelli podía poner un numero y solucionar este problema”, recordó Boudou.
Adelmo Gabbi es un hombre cercano al kirchnerismo y de muy buena relación con el ministro Julio De Vido. Pero lo curioso es que Boudou revela un hecho que supuestamente habría ocurrido hace un año pero que jamás denunció, cuando como funcionario público tiene la obligación de hacerlo.
Boudou atacó a unos y a otros, acusó y usó todos los recursos retóricos del kirchnerismo pero no aclaró nada sobre el fondo de un escándalo que lo tiene en el centro de la escena y cada vez más golpeado políticamente. Es cierto que desde el punto de vista judicial, el juez todavía no tiene probada la vinculación entre Boudou y Vandenbroele; y que el pago de las expensas del último, si bien es un indicio, no se trata de una prueba concluyente. Sin embargo, también es cierto que los indicios contra Boudou se van acumulando y aunque legalmente aún la investigación no haya avanzado lo suficiente como para probar un delito, también es cierto que en política las casualidades no existen. Hoy el problema de Boudou es éste, el cúmulo de casualidades y de contradicciones que juegan en su contra.
El largo monólogo que ofreció el vicepresidente, por momentos inarticulado y errático, ponen de manifiesto a un hombre preocupado que definitivamente ha dejado de ser un hijo dilecto del kirchnerismo que aspiraba a convertirse –por lo menos- en el sucesor de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires. En su débil y poco fundamentado contraataque también hubo lugar para Daniel Scioli, vinculándolo con Boldt.
El monólogo de Amado Boudou ya generó sus primeras consecuencias. Los diputados Graciela Ocaña y Manuel Garrido anunciaron que lo denunciarán por incumplimiento de los deberes de funcionario público por no haber realizado las denuncias a la justicia de los supuestos hecho que reveló. "Vamos a pedir que se investigue y qué pruebas tiene (Boudou) porque está involucrando a un juez intachable como Rafecas y que ha tenido una actitud independiente", dijo Ocaña. Por su parte, el presidente de la Asociación de Magistrados Luis María Cabral dijo: "Estoy sorprendido por las declaraciones de Boudou que involucran a quien es considerado un reconocido, prestigioso e imparcial juez como Rafecas. Estas no son formas de responder a lo que pueda suceder en una causa", declaró el juez.
Hay que decirlo: Boudou tiene mala suerte. Tantas causas le tocaron a Norberto Oyarbide y justo la de él termina en el juzgado de Rafecas, que aunque lo quiera acusar de ser parte de una mafia que lo persigue, es considerado uno de los mejores jueces del desprestigiado fuero federal. Probablemente, estaría más cómodo con Oyarbide quien –como es su costumbre- tomaría algunas medidas espectaculares y luego la investigación languidecería. Tal vez, esto también sea un dato político que no haya que soslayar y no simplemente una mala jugada del destino. En política las casualidades no existen.
Amado Boudou se mostró tenso y en varios momentos desplegó una sonrisa tratando de disimular lo indisimulable, que un Jueves Santo estaba en el Senado tratando de defenderse; algo que demuestra la gravedad del moemnto por el que atraviesa. Boudou estaba solo. No contaba con un grupo de aplaudidores que apoyara cada una de sus acusaciones y casi en solitario Luis D’Elía lo bancó en Twitter. El vicepresidente dio la imagen típica de los funcionarios acorralados que creen que su mejor defensa es el ataque. Ni siquiera en eso Boudou es original, ni tampoco pudo desempeñar  un papel que mínimamente fuera creíble. En varias oportunidades resaltó el hecho que es un vicepresidente elegido por el voto del pueblo. ¿Se trató de un mensaje dirigido a las entrañas del kirchnerismo? Es probable. En el gobierno son cada vez más los que piensan que es conveniente que el vicepresidente se tomara una licencia.
La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner sigue mostrándose alejada del escándalo. Nunca dijo una sola palabra, sólo lo sienta a Boudou a su lado en los actos como una demostración de apoyo. Boudou es su creación y el costo político lo va a pagar ella. El vicepresidente no es más que un ave de paso en el juego del poder, que ocupa un lugar para el que no está preparado. ¿Cuánto tiempo más Cristina Fernández de Kirchner se va a mantener en silencio?
Nervioso y errático a lo largo de un extenso monólogo sin sustancia, Amado Boudou demostró que está solo y que no siempre la mejor defensa es un buen ataque.
 

29 de octubre de 2010

LA DESPEDIDA DE UN MILITANTE

VHB_1798Los restos de Néstor Kirchner ya están en Santa Cruz, después de un prolongado velatorio en el que miles y miles de argentinos despidieron a un militante como al mismo ex Presidente le gustaba definirse. Fue una despedida larga y conmovedora sobre la que es conveniente hacer un análisis.

Más allá de la opinión que se pueda tener sobre Cristina Fernández de Kirchner, la escena de la Presidenta al lado del féretro de su marido fue sobrecogedora. Flanqueada por sus dos hijos la Presidenta mostró una gran entereza durante las interminables horas que recibió el calor y el apoyo de la gente que fueron hasta la Casa de Gobierno. Es sólo una lectura humana pero también puede hacerse una lectura política porque Cristina Fernández no es una viuda cualquiera es la Presidenta de la Nación y sabe que tiene que mostrar fortaleza porque todavía tienen que gobernar trece meses más.

El velatorio de Kirchner también mostró la pintura brutal de una Argentina fracturada. Varios militantes agredieron a Fernando Bravo y a Alfredo Leuco, pintaron con aerosol la entrada de radio Continental y entonaron cánticos contra Héctor Magnetto, el Grupo Clarín, Julio Cobos y Eduardo Duhalde. Por su parte, los anti kirchneristas también hicieron lo suyo. Muchos se burlaron de la muerte de Kirchner, olvidando que ante todo era un ser humano y que fueron los mismos argentinos los que no sólo lo convirtieron en Presidente, sino que además convalidaron esa gestión convirtiendo a su mujer en la su sucesora. Hubo muchos que en los medios dejaban mensajes sobre por qué Kirchner había sido velado con el féretro cerrado, como tratando de sembrar una sospecha sobre si efectivamente el ex Presidente había muerto o todo se trataba de una estratagema conspirativa. Unos y otros terminaron siendo lo mismo. No fueron capaces de acordar una tregua por cuarenta y ocho horas. Unos y otros son sectarios y funcionales a esa fractura que el mismo Kirchner siempre alentó. Son posiciones extremas, anacrónicas pero desafortunadamente demasiado comunes en un país que desde hace doscientos años venera el antagonismo. Kirchner contribuyó a profundizar los antagonismos de la Argentina, por eso unos lo lloraron y otros hasta se alegraron con su muerte pero ambos mostraron su resentimiento; que claramente termina siendo funcional a un país que se resiste a cambiar un paradigma que lo mantiene en el atraso.

La fractura no sólo se vio en las bases también quedó plasmada a nivel institucional. la Presidenta instruyó a Aníbal Fernández que les hiciera saber a Duhalde y a Cobos que no serían bien recibidos en la capilla ardiente. Tampoco estuvieron ni Carlos Menem, Fernando de la Rúa, ningún presidente constitucional se despidió de Néstor Kirchner; ni la Presidenta quiso recibir a ningún dirigente de la oposición. Es la lógica del kirchnerismo, sólo se admitió a los que piensan igual a los sostenedores del pensamiento uniforme. Pero qué duda cabe, Néstor Kirchner lo hubiera querido así. Era el momento para que estuvieran presentes los ex presidentes de la Argentina y todos los líderes políticos del país, parece que esa es una foto imposible. El kirchnerismo es tabicado, aislado y encerrado siempre en sí mismo. La Presidenta ignoró a la oposición. Fue la contracara de la presencia de los ocho presidentes de latinoamericanos que llegaron a despedirse del secretario general de la UNASUR, lo que demuestra que a nivel regional Kirchner tenía un planteo sólido y reconocido por sus colegas. Así, lo hizo saber el mandatario colombiano Manuel Santos cuando recordó la intervención de Néstor Kirchner para que su país y Venezuela pudieran retomar las relaciones diplomáticas. No es un dato menor que Lula haya suspendido su participación en el cierre de campaña de Dilma Rousseff para llegar hasta Buenos Aires a despedir a su ex colega y confundirse en un emotivo abrazo con Cristina Fernández.

Hubo cientos de miles de personas que quisieron decirle adiós a su líder. Esta vez no fueron llevados a un acto por “el pancho y la Coca”. Espontáneamente coparon la Plaza de Mayo y esperaron largas horas para despedirse de Kirchner. Es un dato potente, importante y que la oposición debe estar tomando nota. Es cierto que no se trataba de la mayoría de los argentinos, pero tampoco se podría afirmar con justeza que no fue una demostración importante de lo que representaba Néstor Kirchner para una porción importante de la sociedad. Negar esto es ignorar parte de la realidad y se cometería el mismo error del gobierno cuando actúa como si aquellos que piensan distinto no existieran.

En la Casa de Gobierno se despidió a un ex presidente, uno de los más importantes y controvertidos de la historia contemporánea de la Argentina, pero para decenas de miles de argentinos se fue un militante que se llamaba Néstor.

26 de agosto de 2010

PAPEL PRENSA: EL SHOW DE LA TRAGEDIA

VHB_9999 El gobierno con la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner a la cabeza montó un show alrededor de Papel Prensa. La liturgia kirchnerista se cumplió a la perfección, salvo por aquellos que esquivaron la invitación para no sentirse cómplices de una construcción parida por la imaginación del gobierno. El matrimonio presidencial decidió banalizar los derechos humanos, una bandera que –en un principio había izado con nobleza- pero que termina arriando de la peor manera. Quedó al descubierto que el matrimonio presidencial no se detiene ante nada, ni siquiera el respeto por los derechos humanos es un límite y que la tragedia de la ápoca más oscura de la Argentina se puede moldear al gusto de ellos.

El gobierno montó una mentira, no hay otra manera de decirlo. El caso de Papel Prensa no tiene por objetivo combatir una posición dominante o que los accionistas privados, los diarios Clarín y La Nación, actúen en desmedro de su competencia. La puesta en escena del gobierno tiene en miras controlar la venta y distribución de papel para asestarle un nuevo golpe al Grupo Clarín, y controlando el principal insumo de los diarios controlar el flujo de información premiando a leales y castigando a los díscolos. El acto demuestra que el gobierno fracasó en la distribución arbitraria de la publicidad para conseguir medios y voces adictas y en la conformación de verdaderos multimedios financiados con dinero de todos los argentinos, para que reproduzcan el relato mediático que emerge desde la alcoba presidencial. Ambas estrategias no dieron resultado y entonces ahora directamente apunta a la columna vertebral de los principales diarios de la Argentina. Pero lo que se debe tener en cuenta es que son los “principales” diarios porque son los más leídos, eso sí lo entiende el kirchnerismo y entendió que la única manera de modificar esta situación es controlando la distribución de papel.

La solicitada publicada por Isidoro Graiver pone al descubierto la mentira y al mismo tiempo genera una situación paradójica: una de las supuestas víctimas dice que no lo es. “El precio que recibimos fue el mejor que pudimos obtener. Recuerdo que una nota del diario La Opinión de Jacobo Timerman destacó la conveniencia del precio que obtuvimos. La familia gozaba para esa fecha de total libertad para realizar la operación. Se percibieron los importes del caso en ese momento, y en los meses siguientes se cobraron las cuotas pactadas. Los adquirentes nos pagaron un saldo mediante consignación judicial y este dinero nos lo apropió la dictadura. En resumen: Los diarios adquirentes fueron en esta triste historia, terceros de buena fe que –en su medida– nos ayudaron a paliar en parte la situación de angustia económica por la que atravesábamos”, dice Graiver en su solicitada echando por tierra con tan solo siete líneas los 72 minutos empleados por la Presidenta en su representación.

El ex juez y actual diputado radical Ricardo Gil Lavedra declaró en Contrapunto por FM Identidad 92.1 que en las dos causas que a él le tocó sentenciar que involucraba a la familia Graiver, no hubo una sola mención acerca de alguna irregularidad por la venta de Papel Prensa. Nunca hasta la irrupción de los Kirchner se había mencionado la posibilidad que la operación se hubiera realizado bajo torturas como argumenta el gobierno en complicidad con las empresas periodísticas que adquirieron dichas acciones. Sin embargo, el gobierno construyó una ficción en la que falta que haya sido Héctor Magnetto personalmente quien haya torturado a Lidia Papaleo para que hacerse de su participación.

El gobierno saldrá a cazar traidores, que con su decisión de ausentarse se pusieron en ese sitio a los ojos del kirchnerismo. En este sentido, los empresarios de la UIA y AEA que semanas atrás se fotografiaron con Magnetto serán los primeros que sentirán como trona el escarmiento. Haberse fotografiado con el enemigo público número uno de los Kirchner y protagonizar un desplante en masa tarde o temprano será castigado. Pero los empresarios entendieron que el gobierno había traspasado un límite y decidieron no convalidar con su presencia la puesta en escena.

Lo que no se puede negar es que el gobierno esconda sus verdaderas intenciones. Están a la vista y además los Kirchner no se preocupan en ocultarlas, cuanto mucho las disimulan torpemente. Hay una opinión bastante generalizada que los Kirchner pasaron un límite y que a medida que avance el calendario electoral, no será extraño que la radicalización del gobierno se agudice. Néstor Kirchner no duda a la hora de doblar la apuesta y está convencido que si quiere mantenerse en el poder, debe controlar los medios de comunicación actuando directamente sobre aquellos que se le oponen. El ex Presidente responsabiliza a los medios por su derrota en las últimas elecciones y al parecer ya ha dejado de echar culpas sobre algunos intendentes del conurbano que jugaron a dos puntos. Por eso, está convencido que para ganar antes debe derrotar a un partido que no se presenta a elecciones, el dispositivo mediático opositor como el oficialismo denomina a los medios que no son adictos al poder. Ese “partido”, como no podía ser de otra manera está manejado por el Grupo Clarín y su cara visible, Héctor Magnetto.

Después de la puesta en escena de esta obra con ribetes escalofriantes, cabe preguntarse cuál será el próximo movimiento. Sólo Néstor Kirchner lo sabe.

22 de agosto de 2010

EL KIRCHNERISMO AL ATAQUE

2170 El matrimonio presidencial encontró un nuevo método de escarmiento, la utilización de la ley para adecuarla a sus necesidades coyunturales y derribar al enemigo de ocasión. Esta es la explicación que se esconde detrás del decreto de la caducidad de la licencia de la proveedora de internet Fibertel, empresa perteneciente al Grupo Clarín. De esta manera, la ley deja de ser ley para convertirse en un simple instrumento funcional a los caprichos del poder. No sólo queda desnaturalizada en su letra y en su espíritu pasa a ser una herramienta de opresión.

Los Kirchner no utilizan la ley para regular derechos y obligaciones como es la función de cualquier norma, la moldean a su gusto sólo con el objetivo que sirva como excusa para explicar sus necesidades. La sanción no emerge de la ley, la sanción es la meta y la ley sólo se utiliza como excusa. Claramente, es un síntoma que el gobierno se cierra cada vez más y avanza sobre las libertades civiles. 

El gobierno sostiene que Fibertel se encuentra en una situación irregular desde años y que esa y no otra es la razón por la cual decretó la caducidad de su licencia. Entonces lo que no se entiende es por qué el gobierno toleró durante todos estos años las supuestas irregularidades de la controlada de Clarín.

Fibertel tiene más de un millón de usuarios y sus responsables sostienen que la empresa crecía a buen ritmo. Era una tenaz competidora de Teléfonica y Telecom, que a través de Speedy y Arnet también prestan servicios de internet. La decisión del gobierno, en su ciega guerra que libra contra Clarín, favorece la concentración en un mercado donde existía la competencia y ninguna licenciataria podía ejercer una posición dominante. Sin lugar a dudas una situación cuyos beneficiarios eran los clientes. A partir de la decisión del gobierno comienzan las dudas sobre la capacidad de absorción de los clientes de Fibertel y de qué manera se verá afectada la calidad del servicio. Además, hasta ahora no hay respuesta acerca de lo que sucederá en aquellas plazas donde la subsidiaria de Clarín era la única prestataria.

El kirchnerismo parece estar embarcado en la madre de todas las batallas en la guerra que libra contra Clarín, cuyo capítulo central se escribirá el martes cuando en la Casa de Gobierno se presente el informe sobre Papel Prensa, y tal vez, como indican los rumores la Presidenta anuncie la intervención de la compañía. El gobierno gobierno quiere ver a Héctor Magnetto tras las rejas y en su torpe estrategia muy probablemente lo termine convirtiendo en un mártir y abroquelando a la oposición. Por estas horas se trabaja en la Casa de Gobierno para que en el acto del martes todo el arco político oficialista esté presente y también asistan los empresarios. Las invitaciones son una excusa, lo que hay en realidad son presiones para armar un nutrido auditorio que presencie lo que se parecerá más a una ejecución que a un acto institucional para desentrañar la verdad de la época más negra de la Argentina. Una vez más los Kirchner planean degradar la lucha y el respeto por los derechos humanos rebajándolos a meros instrumentos funcionales a sus propios intereses. Es claro que en su obsesión por liquidar el disenso el gobierno no trepida en llevarse puesto todo y a todos.

Lo que se esconde detrás de todas las embestidas del gobierno es que el kirchnerismo quieren que los argentinos pienses como ellos quieren y les convenga. Es decir, que consuman el relato de la realidad que sus comisarios políticos construyen y que como mansos corderos acepten lo que denominan “modelo” sin cuestionamientos. No es otra cosa que la rendición incondicional. Néstor Kirchner planea en convertirse en esa suerte de Gran Hermano que todo lo veía en la novela 1984 de George Orwell. El proyecto kirchnerista requiere que no haya fisuras y que cualquier signo de rebeldía sea rápidamente sofocado. Es obvio que al gobierno ya no le alcanza con controlar la caja y distribuir fondos en relación a la lealtad de gobernadores e intendentes. Ahora, es necesario controlar el pensamiento y la opinión del pueblo. Es la lógica del pensamiento único, uniforme y gris. Así, en su módico análisis creen que mintiendo y falseando la realidad los argentinos se conformarán con algún aumento de salario, cómodas cuotas para comprar plasmas y fútbol para todos; una recete que creen infalible para seguir en su desenfrenada carrera de acumulación de poder. Pan y circo,  una forma de despreciar la inteligencia de un pueblo y de ningunear sus aspiraciones que ya fue inventada por los romanos. Los Kirchner están decididos a ir por todo pero es probable que al final del camino terminen por llevarse una desagradable sorpresa, como les sucedió a los decadentes emperadores romanos.

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